Incorporar nuevos residuos, modificar las mezclas de alimentación o aumentar la carga orgánica puede mejorar el rendimiento de una planta de biogás, pero también alterar la estabilidad del proceso. En AINIA utilizamos un gemelo experimental que reproduce a escala piloto las condiciones del digestor industrial para estudiar estos cambios antes de trasladarlos a planta.
Las plantas de biogás necesitan adaptarse continuamente a cambios en la disponibilidad y composición de los residuos, nuevas mezclas de alimentación o incrementos en la capacidad de tratamiento. El objetivo suele ser mejorar el aprovechamiento de las materias primas y aumentar el rendimiento energético, pero introducir modificaciones directamente en el digestor industrial puede afectar a la actividad microbiológica y comprometer la estabilidad del proceso.
¿Cómo evaluar estos cambios sin asumir ese riesgo operativo?
Una opción es reproducir el comportamiento del digestor en un entorno controlado en el que sea posible probar diferentes escenarios y analizar su respuesta antes de trasladarlos a escala industrial.
Un gemelo experimental que reproduce las condiciones del digestor
En AINIA disponemos de un servicio de ensayo semicontinuo a escala piloto que funciona como gemelo experimental de una planta de biogás.
El sistema reproduce, en condiciones controladas, el proceso de digestión anaerobia tomando como referencia los sustratos, las mezclas y las condiciones de operación de la instalación industrial.
Una vez estabilizado, el reactor se convierte en un banco de pruebas en el que podemos introducir modificaciones y comparar la respuesta del sistema. De esta forma, es posible generar información experimental antes de adoptar decisiones que puedan afectar al funcionamiento del digestor real.
¿Qué podemos evaluar antes de trasladar un cambio a planta?
El gemelo experimental permite estudiar distintos aspectos de la operación del digestor y obtener información para respaldar decisiones antes de intervenir en la instalación industrial.
| Ámbito de ensayo | Decisiones que ayuda a respaldar |
| Nuevos residuos y mezclas | Estudiar la inclusión de nuevos sustratos, su adaptación al proceso, las proporciones de codigestión y posibles señales de inhibición. |
| Carga y tiempo de retención | Evaluar cambios en la carga orgánica y en los tiempos de retención antes de aplicarlos a escala industrial. |
| Estrategias de alimentación | Comparar frecuencias, secuencias y mezclas de alimentación en un entorno controlado. |
| Aditivaciones | Analizar el efecto de nutrientes, oligoelementos u otros aditivos definidos para el proyecto. |
| Incidencias y medidas correctivas | Ensayar respuestas ante desviaciones del proceso y valorar estrategias de recuperación sin intervenir primero en la planta real. |
Medir cómo responde el proceso ante cada cambio
Reproducir el proceso es solo una parte del ensayo. Para poder interpretar su comportamiento es necesario realizar un seguimiento sistemático de los indicadores relacionados con el rendimiento y la estabilidad.
Rendimiento del sistema
El seguimiento del rendimiento incluye la medición continua del caudal de biogás y de su composición, analizando parámetros como CH₄, CO₂, O₂, H₂S y H₂. Estos datos permiten observar la evolución de la producción y valorar cómo responde el sistema ante los cambios introducidos durante el ensayo.
Estabilidad del proceso
El control de la estabilidad se realiza mediante el seguimiento diario o semanal de parámetros como sólidos totales y volátiles, pH, FOS/TAC, alcalinidad, ácidos grasos volátiles y concentración de amonio, además del biogás residual y la calidad del digerido.
El alcance analítico puede ampliarse con parámetros adicionales en función de las necesidades y los objetivos específicos de cada proyecto.
Seguimiento de un gemelo experimental durante más de 300 días
Un ensayo prolongado permite observar cómo evoluciona la producción de biogás ante diferentes modificaciones operativas y distinguir periodos de estabilización, oscilaciones o caídas puntuales de producción.

El ejemplo muestra distintas situaciones que pueden producirse durante el ensayo:
- Adaptación a una nueva dieta. Introducción progresiva de sustratos más biodegradables o aumento gradual de la carga orgánica, provocando un incremento continuo de la producción de biogás.
- Cambio brusco de alimentación. Incorporación de un nuevo sustrato o incremento excesivo de carga que genera episodios de inestabilidad y caídas puntuales de producción.
- Dieta optimizada y estable. Consolidación de una mezcla de alimentación equilibrada, alcanzando producciones elevadas y sostenidas con variaciones mínimas.
- Introducción de una dieta desfavorable. Entrada de un sustrato inhibitorio o desequilibrado nutricionalmente que provoca una caída significativa del rendimiento del digestor.
- Reformulación y recuperación. Corrección de la estrategia de alimentación mediante la retirada o reducción del sustrato problemático, permitiendo la recuperación gradual de la producción de biogás.
Este tipo de seguimiento ayuda a entender no solo cuánto biogás produce el sistema, sino también cómo responde ante cada cambio y qué condiciones pueden contribuir a recuperar o mantener su estabilidad.
Reactores piloto y capacidades analíticas para reproducir el proceso
Para este tipo de ensayos, AINIA dispone de reactores anaerobios encamisados de 30 litros de volumen útil, equipados con sistemas de agitación y regulación de temperatura.
Estas infraestructuras se complementan con laboratorios para la caracterización físico-química y el seguimiento del proceso, lo que permite integrar la operación del reactor con el análisis de los indicadores relacionados con el rendimiento y la estabilidad.
Generar evidencia antes de modificar la operación industrial
El objetivo del gemelo experimental es disponer de información que permita responder, antes de actuar sobre el digestor industrial, a cuestiones directamente relacionadas con su operación:
- ¿Qué sucede al incorporar un nuevo residuo o cambiar la mezcla de alimentación?
- ¿Cómo responde el sistema ante un incremento de carga orgánica?
- ¿Qué efecto puede tener una nueva estrategia de alimentación o una aditivación?
- ¿Qué señales pueden anticipar una pérdida de estabilidad?
- ¿En qué condiciones puede maximizarse la producción de biogás de forma segura?
Evaluar previamente estos escenarios permite reducir incertidumbre, anticipar riesgos y disponer de evidencia experimental para respaldar las decisiones operativas.
En definitiva, el gemelo experimental de AINIA permite innovar sin convertir la planta industrial en un laboratorio, reduciendo incertidumbre, anticipando riesgos y optimizando el rendimiento mediante decisiones respaldadas por evidencia experimental.