Para ello se han utilizado cuatro tecnologías clave: tecnología in vitro basada en modelos celulares 3D, tecnologías separativas, tecnologías de caracterización química y tecnologías de liberación controlada. Uno de los principales avances ha sido la mejora de una plataforma celular que identifica, de manera rápida y fiable, moléculas naturales con potencial terapéutico, lo que ha permitido comprobar el efecto antiinflamatorio de extractos vegetales como la granada y el pistacho.

Un proyecto financiado por GVA a través del FEDER